El riesgo de tener un bebé con una cardiopatía congénita está influenciado por muchos factores, incluidos:
- Antecedentes familiares y genética. Las cardiopatías congénitas habitualmente no se transmiten a los hijos, pero existe cierto grado de riesgo. El riesgo es mayor si el otro progenitor del bebé, u otro hijo, tiene una cardiopatía congénita.
- Fumar durante el embarazo o exposición al humo de segunda mano.
- Algunos medicamentos que se usan durante el primer trimestre del embarazo, como los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) para la presión arterial alta y el ácido retinoico para el tratamiento del acné.
- Otras afecciones médicas como la diabetes, la fenilcetonuria (un trastorno hereditario infrecuente que afecta la forma en que el cuerpo procesa una proteínas llamada fenilalanina), o una infección viral denominada rubéola.